Me gustan todas las artes... menos cocinar.

lunes, 17 de marzo de 2014

Oh, querida señora Tompkins!

¡Sigo utilizando mis retacitos!
Entonces, porqué no atreverse con una "colcha de Di Ford". Claro que en mi estilo:
No usaré telas de reproducción, algunas estampados de camisas "hawaianas", ya sirvieron para hacer la gran cesta de frutas. También telas manchadas han aportado su toque especial.
Tampoco haré puntada escondida, mi fiel puntada festón me acompañara en este desafío.
Aunque en mi lista hay otras colchas favoritas, me decidí por ésta para ocupar al máximo los retazos (espero no equivocarme).
Por otro lado, no he abandonado mis trabajos anteriores, ya preparé "Goodnight Irene" para comenzar a acolchar.

Hasta pronto.

martes, 11 de marzo de 2014

Bloques olvidados

Dentro de la caja con retazos habían unos bloques olvidados de alguna colcha que nunca llegó a su fin. Pensé unirlos como camino de mesa.
Pero decidí coserlos así:
Me propuse salvar los bloques, aunque no me convencían plenamente.
¿Que tal unas aplicaciones? Si, una locura encima de la otra.

Lo que siguió, un borde suave con estampado pequeño, mi acolchado clásico y ahora puedo lucir una nueva carpeta para la mesa de la cocina. 


No me desagrada, y ¿a ustedes?
Hasta pronto.

domingo, 2 de marzo de 2014

Otra colcha reciclada

Hace unos días leí que sortean "cinco kilos de telas recicladas".
En enero, cuando decidí ocupar las mías, la caja, con una cantidad similar, rebalsaba. Ya cosí una colcha de 1,6 metros, y las telas levemente disminuyeron. Entonces, empecé "Goodnight Irene" un sew along de Terry's treasures, al igual que el otro, sin fijarme en las combinaciones de los retazos. Así obtuve veinticinco bloques de 16 parches (6 1/2").
Para el segundo bloque usé solo dos telas. Y este fue el resultado:
Hasta aquí tiene un poco más de un metro, pequeño para una colcha, pero "por fin" muchas telas  han comenzado a acabarse.
El infaltable borde para decidir si se continua o no.
Con lo que quedaba de las telas del centro, un borde de barras lo ha agrandado un poco.
Aún no llega al metro y medio, pero tendré que decidir si paro aquí o le agrego un borde liso.

Los retazos de la caja disminuyen lentamente, podría empezar otra. No me desagrada usarlas, pero también quiero usar las nuevas.
Así que la persona que gane esa bolsa de cinco kilos, solo podrá reclamar que le falta tiempo, porque material hay de sobra.

Hasta pronto.