Se sabe que fue usado para apagar las llamas del camisón de una niña que se encontraba muy cerca de la chimenea. De ahí viene su apodo, nunca fue reparado.
Mi panel central está tomando forma, unas hojas más y estará listo. He jugado con muchos restos y he recortado piezas de muchas telas con grandes estampados. Traté se seguir los tonos usados por la diseñadora, pero finalmente mi esencia latina afloró y se instaló de lleno en los pajaritos.
Hasta pronto.